Alejandro Parisi

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domingo, 22 de octubre de 2023

San Juan y la rutina de la sorpresa.


Como hace ya más de 5 años, regresé a la provincia de San Juan para conocer a lxs jóvenes lecorxs de HANKA 753 y EL GUETTO DE LAS OCHO PUERTAS. La sorpresa siempre es inmensa porque lxs pibxs no sólo leen y analizan mis libros para rendir exámenes de Lengua y/o Historia, sino que los resignifican, le dan una nueva vida, se conmueven y después crean cosas tan hermosas como las que me mostraron lxs alumnxs del Fray Mamerto Esquiú: desde dibujos hasta maquetas con escenas de la vida de Hanka (qué lástima que ella no puede ver lo que hicieron, porque se habría emocionado tanto como yo). Incluso dos chicos me explicaron con una pizarra qué producía el gas letal de las cámaras de gas en las células de los cuerpos de las víctimas.



La charla del miércoles 18 la compartimos con Magda Tagtachian, que les habló a sus lectores de "Nomeolvides Amenhui", la hermosa novela que escribió basada en la historia de su abuela y de su familia, sobreviviente del genocidio armenio.





El jueves 19, además de visitar el Fray, donde estuvimos con Teo Erlich hablando de El ghetto hace tantos años, también pude charlar con los chicos de la Escuela Industrial y de la Comercial, que este año se sumaron al proyecto de la mano de la profe Laura.


Es imposible explicar lo que pasa cada vez que visito San Juan. En primer lugar, disfruto de reencontrarme con gente que quiero y admiro mucho, por su dedicación docente, su cariño y su entrega profesional: María Isabel Paredes y Fabiana Puebla, las creadoras de todo esto, Daniela Favaro, Laura  y Agostina Yofre, Denis Leal., Vero Villavicencio, el querido vice Raúl Trujillo y todos los docentes y autoridades del Fray Mamerto Esquiú y las escuelas preuniversitarias, Industrial y la de Comercio, que me tratan como si fuera mas de lo que soy. 




A lxs chicos, que me interpelan con sus preguntas filosas y me conmueven con la empatía que sienten por los personajes de los libros, gente de carne y hueso, Mira, Edek, Teo, Hanka, León, Nusia, Slawka y Julio,  que ya no están con nosotros pero que siguen acá, con voz poderosa, dejando una y otra vez testimonio de lo que sufrieron durante el nazismo y lo que lucharon para convertirse en sobrevivientes.




A Mica, Gema, Noelia, Lourdes y Florencia, que 2017 fueron lxs primerxs lectorx sanjuaninas de El ghetto de las ocho puertas, y nos sorprendieron a Teo y todos con sus anotaciones, observaciones y el mítico árbol genealógico de aquel pizarrón del Fray que terminó de convencer a Teo de que debía ir a conocerlas. Las conocí siendo pibitas, y por eso me emociona verlas convertidas en estas mujeres empoderadas que son ahora.




A Mariana Godoy y Sebastián, su marido, lectores y amigos de hace años, que se acercaron a escuchar las dos charlas que dimos en el salón de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNSJ.

A todos, gracias por todos los regalos, por el cariño y por las lecturas, porque sin ustedes mis novelas estarían inconclusas: que ustedes las lean cumple el mayor anhelo de Mira, Nusia y Hanka, que era que ustedes, los jóvenes, supieran lo que les había pasado a ellas. 

lunes, 16 de octubre de 2023

San Juan, otra vez.

 

En 2017, me escribieron de San Juan para contarme que varios cursos de una escuela católica habían leído El ghetto de las ocho puertas, se habían emocionado y habían hecho trabajos maravillosos combinando Historia y Literatura. Cuando se lo conté a Teo Erlich, uno de los protagonistas del libro, enseguida dijo "vamos a San Juan, quiero conocer a lxs pibxs".


Aquel viaje fue el primero que hice a una escuela del interior, y por suerte fue el primero de muchos. En Bariloche, Mendoza, Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe leen los libros de Teo y Mira, y Nusia y Hanka y cada visita inevitablemente me recuerda aquella de 2017 a San Juan.

Visitar a mis amigos sanjuaninos una vez por año se convirtió en una hermosa rutina. Pasan las camadas de pibxs, y la emoción siempre es la misma. María Isabel Paredes, aquella docente que me escribió en 2017 hoy es una amiga, como la querida Fabiana Puebas (y sus hijas), y las docentes que se fueron sumando al proyecto con nuevos cursos y una nueva escuela, las queridas Agos Yofre, Daniela Favaro y todas las autoridades de las escuelas, que siembre nos reciben tan bien.



Teo ya no está, pero su historia se sigue leyendo, y se mantiene viva cada vez que visito a los sanjuaninos, los que están estudiando ahora y aquellos que ya terminaron y hoy están en la facultad, como las queridas Gemma (y su árbol genealógico), Lourdes, Mica...
Mañana viajo de nuevo, y ya estoy contento de visitar el Fray Mamerto Esquiú y a la Escuela Industrial de San Juan.

miércoles, 10 de mayo de 2023

HANKA 753 en el Instituto Leonardo Da Vinci de La Plata.


Ayer, 9 de mayo de 2023, viajé a La Plata para conocer a lxs chicxs de 2° Año A, B, C, y D del Instituto Leonardo Da Vinci, que dedicaron parte de sus vacaciones de verano a leer HANKA 753. La propuesta se las hizo su profe de Literatura, Aixa Zlatar, que desde 2018 viene utilizando la novela como introducción a la Segunda Guerra Mundial. 

Como siempre que me entero de estas cosas, me conmovió que pibes y pibas tan chicos se entregaran a la lectura y por eso fui a charlar con ellos, para saber qué les había parecido la historia de Hanka, y también para contarles como había sido el proceso de escritura de la novela y algunas intimidades e ideas que compartimos con Hanka durante ese año que pasé entrevistándola. Me recibieron como si fuera mas de lo que soy, y me preguntaron y opinaron con el asombro y la sinceridad que sólo se tiene a esa edad en que se descubre el mundo, con lo bueno y lo malo que hay en él. 

La mayoría tenía su ejemplar y seguimos conversando mientras se los firmaba. Ahí me enteré de que la novela había traspasado las paredes de las aulas y que muchas de las familias habían leído HANKA 753, y algunas también EL GHETTO DE LAS OCHO PUERTAS, LA NIÑA Y SU DOBLE e incluso LOS PÁJAROS NEGROS. Siempre me sorprenden estas cosas, porque, como digo siempre, la escritura es algo solitario, casi privado que cuando se edita se nos va de las manos (y bien que así sea).



Durante dos horas y media me hicieron reír, me emocionaron, me obligaron a pensar, y no faltó el compañero que me dijo "firmale este libro a X que no pudo venir, pero es recontra pincharrata, escribile eso en la dedicatoria" y cuando estaba a punto de hacerlo los demás me frenaron al grito de "no, X es de Gimnasia". Esa frescura vale oro, y ojalá, si es que leen este post, sepan que están en una edad maravillosa y que me hicieron pasar una mañana hermosa.

Otro detalle que también me encantó: cuando me vieron pasar por el pasillo, los alumnos de 5°A le preguntaron a la profe si podían sumarse a la charla sobre esa novela que ellos también habían leído cuando estaban en 2° año. Fue una alegría conocerlos también a ellxs.

Después, los chicos volvieron a sus clases y nos quedamos hablando un poco con Aixa y Sol Reina, profe de Italiano y Literatura Italiana, sobre la madre patria, sobre Sicilia, Tabucchi y la predisposición de sus alumnxs para escuchar sin interrumpir, para preguntar cosas serias y demostrar cariño y mucha sensibilidad hacia esa nena de nueve años que sobrevivió al Holocausto y nos contó a todos la historia de HANKA  753, su propia historia.




A todos y todas, alumxs, profes y autoridades del Leonardo Da Vinci, gracias por el recibimiento, las lecturas y la ENORME BUENA ONDA con la que me trataron ayer. Prometo volver el año próximo.

A continuación, les dejo algunas de las reflexiones que estxs jóvenes lectorxs me escribieron sobre la novela:




Es un libro muy entretenido y muy bueno. Me hizo sentir escalofríos en el cuerpo cada vez que describía cómo morían personas de hambre, su aspecto y las condiciones de vida en el gueto y en los campos. Siempre me hago la pregunta de cómo es posible que una persona le meta basura en el cerebro a otros y que eso haga que terminen produciendo un genocidio y tal locura animal. También me gustó mucho que, además tener cosas muy impactantes y feas, tenga una linda historia de amor entre medio. (Emma B)

Mi opinión sobre la novela es que está muy buena, ya que aprendés sobre la historia de la humanidad, podés ver lo que sufrieron los judíos en la Segunda Guerra Mundial y también te metés en el papel del sufrimiento. (Pedro)

A mí me gustó el libro. Me dio mucha tristeza. En algunas partes sentí miedo y decepción de las personas. Yo creo que el autor lo explica tan bien que a veces me imaginaba la escena. Me pegó muy fuerte leerlo. (Pilar)

La novela me gustó mucho, me pareció que estaba muy bien escrita y me resultó muy interesante, porque yo no sabía mucho del tema. Aunque algunas partes son muy fuertes, el libro está bueno porque te cuenta una realidad. (Martina)

En algunas partes, por ejemplo, cuando se llevaron a Mordejai, lloré y me puse mal, y no podía creer todo lo que les hacían los nazis a los judíos. Yo siento que enganché con este libro. Pensé que me iba a resultar pesado y que era muy largo, pero fue el primer libro que me gustó. Al autor le diría que me dieron un poco de miedo algunas partes, pero lo felicitaría por hacer que me parezca real toda la historia. (Paulina Y)

Es una hermosa novela que te ayuda a pensar que todos no tenemos una misma vida y que nos puede pasar de todo. (Paulina B)

Fue un libro que me hizo pasar por muchas emociones, desde la angustia hasta la admiración por esa niña que logró sortear terribles adversidades y levantarse a la vida con una tenacidad increíble. Me parece un ejemplo de superación, de resiliencia, para copiar, que puede servir de guía para quienes se rinden fácilmente o no luchan por superarse, pensando que lo que les toca enfrentar es difícil. (Sofía)

La novela me gustó mucho, ya que cuenta la historia real sobre lo ocurrido en el Holocausto y no oculta las partes fuertes de la verdad. (Pilar)

Es una historia que realmente te atrapa. Es muy interesante la historia de Hanka y te marca en muchos sentidos y te transmite muchas emociones. (Mora)

Particularmente a mí no me gusta leer, pero este libro me encantó. Es uno de los pocos que volvería a leer y por eso mismo se lo recomiendo a chicos de mi edad. (Lola)

Esta novela me encantó y, aunque a mí en general no me gusta tanto leer, esta novela me atrapaba y me leía siete capítulos por día, sin parar. Tiene muchas muertes, pero aunque eso no me guste, me encantó cómo lo expresa este libro y es muy impresionante pensar que Hanka estaba viva hasta hace unos años, pensando que fue hace tanto tiempo. (Valentina)

La novela estuvo buenísima, hizo que me interesara en el tema de la Segunda Guerra Mundial y me gustó mucho. (Mirko)

La novela me encantó. No soy una aficionada a la lectura; si puedo evitarla, mejor. Pero esta novela se me hizo muy interesante. A veces me pasaba que no podía dejar de leerla. Me encantó la historia de Hanka. Me hizo llorar, enojar y al final me hizo feliz. (Isabella)

En mi opinión, fue una de las mejores novelas realistas que leí, ya que la pude entender fácilmente y termina con un final muy bonito. Se la recomendaría a alguien a quien no le guste leer para demostrarle que vale la pena leer historias como esta, que te muestran lo horribles que son las experiencias como esta. (Emilia)

La novela me encantó. Hubo partes que me impactaron, sobre todo al principio, y partes que me hicieron sonreír. Además, la novela me hizo aprender sobre el Holocausto y fue muy lindo leerla, aunque tuviera partes tristes, dolorosas y horribles. (Constanza)

A Alejandro Parisi le diría que es un gran escritor porque logró transmitir las sensaciones de cada escena, el dolor, la desesperación y el alivio de cada personaje. (Leandro)

Le diría a Alejandro Parisi que escribió un gran libro porque, cuando lo leés, no podés dejar de leerlo, cada vez querés saber más y más de lo que pasa. Te hace sentir cada cosa que le pasa a Hanka como si te pasara a vos, te hace saber más sobre el tema y que te interese más. (Emma F)

Mi opinión sobre esta novela es que es muy fuerte todo lo que le pasa a la protagonista (la pérdida de sus familiares, las condiciones en las que tuvo que vivir y muchas más cosas), pero a la vez es linda y te deja pensando. (Juana)


lunes, 8 de mayo de 2023

HANKA 753 en las escuelas.

 



Mañana vamos a La Plata para conocer a los chicos y las chicas del Instituto Leonardo Da Vinci, que desde 2018 vienen leyendo HANKA 753 gracias a la recomendación de su profe de Literatura, Aixa Zlatar, que la leyó en 2017 cuando se publicó la primera edición y desde entonces la utiliza como material de lectura en la escuela. Siempre es lindo conocer a lxs lectorxs, y si son chicos, mejor. Hanka estaría contenta de que conozcan su historia.

martes, 6 de diciembre de 2022

La Escuela 288, o los detectives del pasado.

 

En abril de este año me escribió Lorena Amitrano, profesora de Literatura, para contarme que había leído “Los pájaros negros” y pensaba trabajarlo con sus alumnos y alumnas de 6to año de la Escuela 288 “Antonio E. Agüero” Villa de Merlo, provincia de San Luis. Más tarde, me enteré que Natalia Iglesias, profe de Historia de la misma escuela, le contó a Lorena que iba a trabajar el tema “Migraciones” con los mismos chicos. ¿Qué hizo Lorena? Le prestó la novela a Natalia y finalmente entre las dos decidieron trabajar el libro de manera integral e interdisciplinaria entre Literatura y Historia, pero también con Turismo y Geografía.

Para quienes no leyeron la novela, “Los pájaros negros”, entre otras cosas, trata sobre un anciano que quiere reencontrarse con los dos amigos de su infancia en Mar del Plata, inmigrantes que, como él, llegaron a la Argentina desde distintos lugares de Europa escapando de distintas guerras.

Antes de “Los pájaros negros”, los chicos ya habían comenzado a indagar entre sus propias familias buscando realizar un árbol genealógico. Así, la mayoría fue enterándose que sus bisabuelos habían venido al país desde lugares lejanos, como lo habían hecho Vito, Samuel y Javier, los protagonistas de la novela.

Incluso grabaron un video caracterizados con ropas de esos tiempos en que la Argentina recibía a inmigrantes de todo el mundo. Lo musicalizaron con un el tema “Clandestino”, de Manu Chao, que es casi un himno de la inmigración y la persecución de los inmigrantes que buscan un lugar donde poder trabajar y vivir en paz.


 


Pero la cosa no terminó ahí.

Lorena les propuso a sus alumnos que además del árbol genealógico comenzaran a indagar en el pasado de sus familias, buscando anécdotas que pudieran servirles a ellos como argumento para un texto que debían escribir en el contexto de la materia que ella daba. Así, como buenos colegas de Balestra, los pibes y las pibas de 6to. año de Escuela 288 empezaron a hacer preguntas, buscando en su propio pasado y en el de sus familiares. Este ejercicio de la memoria los enfrentó con muchas historias que conocían o que sus familias habían decidido callar para evitar conflictos, tristezas. Y los pibes no se asustaron: se enfrentaron a sus propios fantasmas y encontraron historias que hablaban de exilios, persecuciones, muerte y desgracias.

Todo lo que encontraron cada uno lo utilizó para escribir un texto, con mucho esfuerzo y valentía, insisto, valentía, transformando los secretos familiares en textos conmovedores que hablan de su propia historia.

Pero la cosa tampoco terminó ahí.

Lorena y Natalia, que además de ser grandes docentes son dos mujeres tan soñadoras y valientes como sus alumnos, pergeñaron una idea maravillosa: ¿y si publicaban esos textos en forma de libro?

Me cuentan que la comunidad de Piedra Blanca Abajo colaboró con la idea, que contaron con el apoyo de los directivos de la escuela, pero sobre todo con una fuerza inmensa, una tracción que superó las limitaciones que, voluntarias o no, muchas veces deben enfrentar los y las docentes para concretar sueños como este.

Y lo cumplieron.

Hace una semana me enviaron este maravilloso libro del cual me siento parte. Si bien tuve el privilegio de escribir el prólogo, siento tanto agradecimiento que no me alcanzan las palabras. O sí: les agradezco de corazón, ya no como el autor de la novela que leyeron sus alumnas y alumnos, sino como un padre que envía a sus hijos a la escuela pública: el futuro se construye con docentes que despiertan el interés de nuestros hijos, que los forman y los acompañan, porque si bien los chicos y las chicas tienen una enorme cantidad de cosas para dar y decir, no siempre se cruzan con docentes como ustedes que les dan el espacio y las herramientas para pensar y para pensarse.


Y a los chicos y chicas, mis nuevos colegas escritores, los aplaudo como los aplaudí ayer, en el zoom que hicimos para conocernos y festejar la publicación de “Voces del ayer”, este libro maravilloso que escribieron y que acaban de publicar. Pocos pueden decir que terminaron el año tan pero tan bien como ustedes.

A todos y todas, mi cariño y mi admiración.

 


 


jueves, 20 de octubre de 2022

El ghetto, Hanka y sus amigas y amigos sanjuaninos.

 





Hay textos que no deben editarse. Este es uno de esos.

 

San Juan, 2022.

 

En 2017 me escribió una docente de la escuela Industrial Domingo Sarmiento y del Fray M. Esquiú de la provincia de San Juan. Su nombre era María Isabel Paredes, y me dijo que con sus alumnos de Literatura, junto con la profe de Historia Fabiana Puebla, estaban leyendo El ghetto de las ocho puertas. Me mandó fotos del trabajo de las pibas y los pibes, pizarrones llenos de flechas, reflexiones muy emotivas, preguntas. Cuando le mostré todo eso a Teo Erlich, el bebé de la novela, Teo me dijo “Quiero conocer a esos pibes” y nos fuimos a San Juan en lo que se volvió un viaje emblemático en nuestras vidas.

Cinco años más tarde, ya sin la presencia de Teo, que falleció hace dos años, volví a San Juan porque los chicos y las chicas de las nuevas camadas siguen leyendo El ghetto, y también La niña y su doble y Hanka 753.

Estuve apenas 24hs en la provincia, pero cada viaje es una transfusión de energía y emociones. Esta vez, noté que los pibes y las pibas tenían muchas mas ganas de hablar que de escucharme. Eso fue tremendo por dos cosas: porque yo iba para escucharlos a ellos (no hay nada mas lindo que oír a los lectores) y porque esas ganas de alzar su voz es una muestra mas de que tenemos que escuchar a los y las jóvenes. Ya destruimos bastaste el mundo y la sociedad para seguir insistiendo en la preponderancia de la voz de nosotros, los adultos. Creo que llegó el momento de escucharlos a ellos. Y no saben la cantidad de cosas que tienen para decir.

Volví feliz, cargado de regalos, cartas, fotos, golosinas, vinos, aceite y el cariño de mis amigos y amigas sanjuaninos.

Pude reencontrarme con mis amigas, esas profes que laburan sin descanso aunque cobren poco, aunque no les alcance el tiempo y tengan que robarles tiempo a sus familias para dedicárselos a sus alumnos. Porque eso que dicen muchos políticos de que “los docentes son vagos” es una falacia de esos vagos que nos gobiernan. Estas mujeres no paran de laburar y atajar situaciones que no les corresponden pero que no esquivan nunca. Por eso, mi admiración y mi agradecimiento a mis queridísimas María Isabel, Fabiana, Daniela, Agostina, Juli, María Laura, Belén, Ceci, y las autoridades del Fray, Adriana y Soledad, y de la Escuela Industrial, Jorge y Raúl.

También a las bibliotecarias de la Escuela Industrial, Noemí, Irene y Laura, que me mostraron libros que el propio Sarmiento trajo de Francia e Inglaterra.

A los chicos y las chicas, qué decirles. Les agradezco infinitamente sus lecturas, sus palabras, sus preguntas, sus críticas, la generosidad con que compartieron sus sentimientos y sus reflexiones. Fue un sacudón escuchar a los mas grandes, los ocho sextos años de la escuela Industrial: desde las reflexiones sentidas de Ambar, hasta el querido Camuña que me regaló orgulloso un vino que produce su familia, y los locos de electrónica que me regalaron un chip y los que se emocionaron con los videos de Hanka. A Milagros, Lucas y todos y todas los de tercero, que leyeron El ghetto de las ocho puertas, melancólicos porque no pudieron conocer a Teo cuando vino, pero que para ellos es un héroe de novela, y me regalaron dulces, cartas hermosas que voy leyendo de a poco.

A los del Fray, además de las lecturas, los regalos y el cariño, tengo que agradecerles también el silencio y la paciencia que mostraron cuando me acerqué a la mesa para empezar la charla y me di cuenta que era la misma mesa, el mismo lugar, pero que Teo ya no estaba para acompañarme y no pude seguir hablando. La de Teo no fue la única ausencia: también estaba libre la silla de Víctor Kovalski, egresado de la Escuela Industrial y ex presidente de la Kehila de San Juan, que falleció el año pasado luego de postularme a mí como candidato al Premio Daia-Banco Galicia por el laburo que hicimos en su querida provincia a lo largo de estos años.

A los que estaban ahí, gracias por dejarme emocionarme sabiendo que ustedes compartían esa misma sensación de ausencia.

Claro que la ausencia se compensó, porque a un costado estaban Gema, Micaela, Lourdes, Florencia, Sofía y Noelia, las pibas que emocionaron a Teo años atrás y empujaron aquel primer viaje, hoy egresadas, estudiantes de periodismo, diseño, teatro, literatura… Gracias por el aguante.

Nada más. No tengo mas palabras.

O sí. Nos vemos el año que viene.

Los quiere mucho, este autor agradecido.