Alejandro Parisi

Alejandro Parisi

lunes, 4 de noviembre de 2019

A mis amigos de la Escuela Industrial y el Fray Mamerto Esquiú de San Juan.sanjuaninos.





Cuando allá por el 2017 me escribieron de San Juan para decirme que habían empezado a leer "El ghetto de las ocho puertas" nunca me imaginé que sería el comienzo de una relación tan cariñosa y estrecha como la que se formó entre este autor y los alumnos y las alumnas de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento y la escuela Fray Mamerto Esquiú de la provincia de San Juan.

Hoy, de regreso de mi segundo viaje a la provincia, estoy convencido de que a veces (es el caso) uno recibe mucho más de lo que da y de lo que merece. Eso me dejó este viaje.

Tengo una película larguísima de rostros jóvenes, muy jóvenes, que me sonrieron durante los dos días que pasé allá, que me preguntaron un montón de cosas sobre Mira, Nusia y Hanka, que me obligaron a reflexionar sobre el mundo, la escritura, la xenofobia, mis propias novelas y que después, sin ninguna timidez, me pidieron que les firme los libros, las fotocopias, papelitos con dedicatorias, incluso un yeso. Sería imposible encontrar una palabra para mostrar mi agradecimiento. Esta profesión es muy solitaria, y si encontrarse con los lectores resulta un oasis en medio de esa soledad (que disfruto), entonces mis visitas a San Juan son visitas al paraíso.



A las autoridades del Ministerio de Educación de San Juan, a la Escuela Industria y el Fray Mamerto Esquiú, un doble agradecimiento: por recibirme siempre y hacerme sentir como en caso, pero fundamentalmente por atreverse y apoyar este hermoso proyecto llamado "Transformadores de conciencia: Memorias del Holocausto", que utilizan "El ghetto de las ocho puertas", "La niña y su doble" y "Hanka 753" como lectura de tantos y tantas jóvenes, que intentan entender qué pasó en eso que llamamos Holocausto.




Al grupo de docentes, que ya no sólo analizan y trabajan la Trilogía desde la óptica de la Historia y la Literatura, sino que desde este año se animan a leerlas desde la Biología Celular, incluso para analizar las consecuencias físicas de las torturas que los nazis infligieron a las víctimas del Holocausto.

Y en ese hermoso grupo de docentes resaltan dos profes, María Isabel Paredes y Fabiana Puebla, mis ángeles guardianes, que empezaron esto en soledad, con una fuerza enorme, y hoy están acompañadas por más docentes que se sumaron a esa idea que se les ocurrió hace tres años y que tiene un valor inmenso, tanto para mí como para sus alumnos. Bien merecido tienen el Premio DAIA - Banco Galicia, que les entregaron este año.



También, mi agradecimiento a Leonardo Siere y a todos los amigos de la Keilha de San Juan, que siempre me abren las puertas con afecto e interés por mis novelas. Este año dejamos La niña y su doble en la Biblioteca. El año próximo, vamos a llevar El ghetto de las ocho puertas para que tengan la Trilogía completa.


Por último, y como lo dije y lo repetí decenas de veces durante mi estadía en San Juan, mi AGRADECIMIENTO (sí, en mayúsculas) a todos los pibes y las pibas del Fray y la Escuela Industrial. A los Terceros, Cuartos, Quintos y Sextos, y también a los ex alumnos que se acercaron para saludarme. Gracias por los videos, por los carteles, las pancartas y todo lo que hicieron.
Me emocionaron mucho con sus gritos, sus risas, sus preguntas, sus reflexiones y esa sensibilidad que tuvieron como lectores de las historias de Hanka, Nusia y Mira. No saben lo contento que me puso verlos.

Entre todos, dos imágenes.

La de los chicos de sexto del Fray, los primeros que empezaron con este proyecto, leyendo "El ghetto de las ocho puertas" en 2017, haciendo unos cuadros sinópticos para entender la historia de Mira (sí, Gema, sos famosa!), y que emocionaron tanto a Teo Erlich que decidió visitarlos. Verlos dos años después, más grandes, más decididos, fue hermoso.

Y la segunda: la del ex alumno de la Escuela Industrial que vino a verme para decirme que el mío era el primer libro que había leído en su vida.


Perdonen la informalidad de este texto que no pienso corregir porque hay cosas que se tienen que decir como se sienten: mezcladas, apuradas, con esa sonrisa que me dura desde que los vi a todos ustedes.

Acá, algunas fotos. No todas, porque son un montón: como los rostros sonrientes que recuerdo y que parecen ocupar cada pixel del monitor de mi computadora.

Gracias por todo. En serio. El año que viene nos vemos. Seguro.


















23 comentarios:

  1. Gracias por haberte tomado las molestias de haber venido a San Juan, y además de contestarnos todas las preguntas que te hicimos las cuales algunas nos ayudan a crecer como personas. Espero que algún día puedas volver, talvez con otros libros, o con los mismos. Desde ya muchas gracias

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por haber venido a San Juan y ademas haber contestado nuestras preguntas a acerca del libro y haberse sacado fotos con nosotros. Espero que vuelva algun dia aca y visite nuevos lugares. Muchas Gracias

    ResponderEliminar
  3. vivimos una linda experiencia junto a usted, nos encantó que venga a San Juan a visitarnos y ha sacarnos nuestras dudas sobre los libros. Muchas gracias!!

    ResponderEliminar
  4. Gracias por venir a San Juan y dejarnos está increíble experiencia,nos encantó cada minuto de la tarde y cada cosa que aprendimos,lo esperamos más seguido,muchas gracias!!!

    ResponderEliminar
  5. Muchas Gracias por el momento!
    Gracias por todo!

    ResponderEliminar
  6. Gracias por visitarnos Alejandro y responder a todas nuestras preguntas!
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  7. Muy buena la experiencia y gracias por todo lo que expreso en esta esta visita me llegó todo lo que explico y muy buenos los 3 libros me encantaron!

    ResponderEliminar
  8. Gracias por haber tomado un ratito de tu tiempo para compartirlo con nosotros fue una experiencia hermosa que me gustaría repetir también te agradezco por haber respondido todas nuestras preguntas y dudas sobre los libros
    Ojala algún día vuelvas!!!!

    ResponderEliminar
  9. Hola Alejandro ! Yo leí "La Niña y su Doble", y sinceramente nunca había leído una historia real, fue una experiencia nueva para mí. Meterse en el personaje y sentir lo que a ellos les pasaba. La imaginación de los lugares, de los protagonistas, sus gestos, "son cosas necesarias para poder entender un libro". Al terminar de leerlo me llevó a reflexionar sobre la discriminación que sufrían los judíos en esa época por ser considerados diferentes, haciendo los alemanes sentir a los judíos personas desagradables. Hoy en día los judíos pueden vivir tranquilos, pero dejando en su recuerdos tristezas, pérdidas, una marca.

    ResponderEliminar
  10. Me siento muy feliz y muy honorada de haberlo conocido. Su sencillez con la cual hablaba y su forma de expresarse. Una muy linda conferencia en la cual pude aprender cosas que no podía con una mirada rápida. Ojalá que pueda volver pronto, acá en el colegio los recibiremos con los brazos abiertos. Saludos de Sofia!
    Pd: Ojala que a Hanka le guste mi carta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Sofi. Pronto, cuando le de la carta a Hanka, te cuento. Un abrazo

      Eliminar
  11. Mi querido Alejandro, ha pasado una semana de tu venida a San Juan y aún estamos reviviendo los bellos momentos compartidos. La emoción de los jóvenes lectores de haberte conocido, sus caritas, su atención, el descubrirte cercano...sus ojos con un brillo especial por la vivencia...ES INPAGABLE... Me quedo escasa de palabras para manifestarte mi agradecimiento. Tu venida ha provocado un revuelo "lector"..."¿Por qué sexto lee Hanka y nosotros no? ¿Por qué el otro curso leyó la niña y su doble, y nosotros? ¿Quién es Teo?"...Ahora, todos quieren leer todo jajaja ¡¡¡Es maravilloso, Alejandro!!! ¡¡Qué satisfacción!!! Propulsión lectora 100%...Te abrazo muy fuerte!!!

    ResponderEliminar